El Secreto del Plan 401(k)
En el panorama financiero actual, las pensiones tradicionales (donde la empresa te pagaba un salario de por vida tras jubilarte) casi han desaparecido. En su lugar, la responsabilidad de ahorrar para la vejez recae completamente sobre ti a través del sistema 401(k).
La Regla Número 1: Nunca dejes dinero sobre la mesa
El "Employer Match" es la ventaja más poderosa del 401(k). Si tu empresa ofrece igualar (match) el 100% de tus aportaciones hasta el 5% de tu salario, y tú solo aportas el 2%, estás perdiendo literalmente miles de dólares en dinero gratis cada año. Tu objetivo mínimo absoluto debe ser aportar siempre el porcentaje necesario para obtener el "Match" completo de tu compañía.
El impacto de los impuestos diferidos
Un 401(k) tradicional te permite invertir con dinero "antes de impuestos". Si ganas $60,000 al año y aportas $5,000 a tu 401(k), el gobierno (IRS) solo te cobrará impuestos sobre $55,000 ese año. Tu dinero crecerá libre de impuestos durante décadas, y solo pagarás impuestos sobre la renta en el futuro, cuando retires el dinero durante tu jubilación (momento en el que probablemente estarás en una categoría fiscal más baja).
Preguntas Frecuentes (FAQ)
El dinero es tuyo. Tienes tres opciones principales: 1) Dejarlo en la cuenta de tu antiguo empleador (si te lo permiten), 2) Transferirlo (Rollover) al plan 401(k) de tu nueva empresa, o 3) Transferirlo a tu propia cuenta de jubilación individual (Rollover IRA). Nunca debes "retirar" el dinero (Cash out) directamente a tu cuenta bancaria, ya que pagarás impuestos masivos y una penalidad del 10%.
Aunque el dinero que tú aportas es 100% tuyo de inmediato, el dinero que aporta tu empresa (el Match) suele estar sujeto a un calendario de consolidación o Vesting. Esto significa que debes trabajar en la empresa durante un cierto número de años (usualmente de 3 a 5 años) antes de que el dinero aportado por ellos sea permanentemente tuyo. Si renuncias antes, la empresa recuperará una parte de ese dinero.