Sobreviviendo a la Ley 97 del IMSS
A diferencia de la generación anterior (Ley 73) que recibe una pensión de por vida garantizada por el gobierno, los trabajadores que empezaron a cotizar después de julio de 1997 dependen 100% de los ahorros acumulados en su cuenta individual administrada por las Afores.
El problema de la Tasa de Reemplazo
Durante décadas, la aportación tripartita legal era solo del 6.5% de tu salario base. Con esa tasa de ahorro, la mayoría de los trabajadores se retirarían con una "tasa de reemplazo" del 30% (es decir, cobrarían solo el 30% del sueldo que ganaban al jubilarse). Aunque la reforma de 2020 aumentará la aportación patronal gradualmente hasta el 15% en 2030, para los millennials y Gen Z, realizar Aportaciones Voluntarias es la única forma real de garantizar una vejez digna.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
La Ley 97 aplica a los trabajadores dados de alta en el IMSS a partir del 1 de julio de 1997. Bajo este régimen de Cuentas Individuales, tu pensión es financiada exclusivamente por el saldo que logres acumular en tu Afore y los rendimientos generados por las SIEFORES a lo largo de tu vida laboral.
Tu cuenta recibe aportaciones tripartitas obligatorias (del patrón, del estado y tu retención). Con las reformas actuales, este porcentaje está subiendo paulatinamente dependiendo del salario base de cotización, con el objetivo de que el aporte total llegue al 15% para el año 2030.
Porque el aporte obligatorio histórico (6.5%) es matemáticamente insuficiente. Aportar voluntariamente $500 o $1,000 pesos extra al mes a tus 25 o 30 años permite aprovechar la magia del interés compuesto, logrando que tu saldo se duplique o triplique al llegar a los 65 años. Además, estas aportaciones son deducibles de impuestos (ISR).