El impuesto que arruina familias
El Impuesto de Sucesiones en España es uno de los tributos más polémicos y temidos. A diferencia del IRPF que pagas poco a poco cada mes con tu nómina, este impuesto llega de golpe. Si heredas una casa que vale 300,000€, es posible que Hacienda te exija 40,000€ en efectivo en un plazo de 6 meses. Si no tienes esos 40,000€ ahorrados, no podrás poner la casa a tu nombre para venderla.
La lotería de las Comunidades Autónomas
Lo que pagas depende directamente de dónde vivía el fallecido. Comunidades como Madrid o Andalucía aplican una bonificación del 99% a la cuota tributaria (para hijos y cónyuges), haciendo que heredar cueste literalmente unos pocos euros. Sin embargo, en comunidades sin altas bonificaciones (o si heredas de un tío o un amigo sin importar la comunidad), el "Coeficiente Multiplicador" de Hacienda destruirá tu herencia.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Hacienda castiga severamente heredar de personas que no son de tu núcleo familiar estricto. El 'Grupo I y II' (Hijos, padres, cónyuges) gozan de tarifas base y grandes bonificaciones autonómicas. El 'Grupo III' (Hermanos, tíos) sufre un multiplicador del 1.58x sobre el impuesto base, y el 'Grupo IV' (Amigos, pareja no casada en algunas CCAA) sufre un multiplicador penalizador del 2.00x.
Sí, y es un fenómeno cada vez más común en España. Si el fallecido dejó muchas deudas, o si el impuesto de sucesiones es tan alto que no puedes pagarlo y la casa heredada es difícil de vender (baja liquidez), puedes repudiar la herencia ante notario para librarte del problema.
Es el otro gran enemigo. Además del Impuesto de Sucesiones que le pagas a Hacienda (Comunidad Autónoma), tendrás que pagarle al Ayuntamiento local el Impuesto de Plusvalía Municipal (IIVTNU) por el incremento de valor del terreno de la casa heredada.