La pesadilla de entregar las llaves
Muchas personas aman rentar (Lease) autos porque siempre manejan un modelo nuevo. Pero el problema ocurre a los 3 años. Llevas el auto al concesionario esperando firmar un papel e irte a casa, y de pronto el gerente te presenta una factura de miles de dólares por penalizaciones. Esto ocurre porque durante un Lease, tú no eres el dueño del auto; la financiera lo es, y quieren que se los devuelvas en estado perfecto y sin kilometraje excesivo para poder revenderlo caro.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Si devuelves el auto con más millas de las acordadas en el contrato (ej. límite de 36,000 millas / 12k al año), la financiera te cobrará por cada milla adicional de forma estricta. Si te pasaste por 10,000 millas a $0.25 centavos, tendrás que pagar $2,500 dólares en efectivo el día que devuelvas el coche.
Es una tarifa molesta e inevitable oculta en casi todos los contratos de arrendamiento modernos. Cubre los supuestos "gastos administrativos" del concesionario por inspeccionar, limpiar y poner el auto a la venta de nuevo. Suele costar unos $400 dólares, y te la cobrarán aunque devuelvas el auto inmaculado.
Comprando el auto (Lease Buyout). Si decides ejercer tu derecho a compra y le pagas al banco el "Valor Residual", el auto es tuyo. Al ser tuyo, al banco ya no le importa si le hiciste 100,000 millas o si le rayaste las puertas, por lo que las penalizaciones por millas, desgaste y disposición se anulan y desaparecen por completo. Puedes ir a una Credit Union y financiar ese Valor Residual fácilmente.