¿Por qué deberías refinanciar tu auto?
A diferencia de las casas, refinanciar un auto es extremadamente rápido, sencillo y casi no tiene costos de cierre. Si cuando compraste tu vehículo tenías mal crédito (o no tenías historial) y te dieron una tasa del 15% o 20% APR, estás pagando miles de dólares de más.
La trampa de extender el plazo
Los bancos intentarán venderte el refinanciamiento prometiéndote que tu "pago mensual bajará". Ten mucho cuidado. Si debes 48 meses y refinancias a un nuevo préstamo de 72 meses, por supuesto que tu pago mensual bajará, pero terminarás pagando muchos más intereses a largo plazo. El refinanciamiento inteligente es aquel que baja tu tasa de interés (APR) pero mantiene (o reduce) los meses que te faltaban por pagar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Es el momento ideal cuando tu puntaje de crédito (FICO Score) ha mejorado sustancialmente (al menos 50 puntos) desde el día que compraste el auto. Una regla financiera es hacerlo si puedes reducir tu tasa de interés en al menos un 1.5% a 2%.
Inicialmente, refinanciar causa una pequeña caída temporal (3-5 puntos) en tu puntaje porque el banco hará una verificación de crédito estricta (Hard Inquiry) y cerrarás una cuenta antigua. Sin embargo, este impacto desaparece rápido, y los pagos puntuales del nuevo préstamo mejorarán tu salud financiera.
A diferencia del refinanciamiento hipotecario que te cobra miles de dólares en notarios y tasaciones, refinanciar un auto es muy barato. El gasto principal suele ser la tarifa de transferencia de título en el DMV de tu estado (Title Transfer Fee), que generalmente cuesta entre $15 y $75 dólares.