¿Qué es el ROCE (Return on Capital Employed)?
El ROCE (Retorno sobre el Capital Empleado) es posiblemente la métrica definitiva de rendimiento corporativo. Es adorada por gigantes de la inversión como Warren Buffett, porque revela de manera impecable cómo una empresa genera ganancias a partir de sus fuentes de financiamiento a largo plazo.
A diferencia de otros ratios que se pueden manipular fácilmente asumiendo más deuda a corto plazo, el ROCE ignora los pasivos circulantes (lo que la empresa debe pagar este año, como proveedores) y se enfoca solo en la maquinaria pesada de financiación: el patrimonio de los socios y las deudas bancarias a largo plazo.
¿Cómo se calcula el ROCE manualmente?
Para calcular el ROCE, primero debes entender qué es el "Capital Empleado". Matemáticamente, es el total de tus activos menos todo lo que debes a corto plazo.
Una vez que tienes ese número, usas el EBIT (Earnings Before Interest and Taxes) para encontrar la eficiencia final:
¿Por qué se usa el EBIT en lugar del Ingreso Neto? Porque el ROCE quiere medir qué tan bueno es el modelo de negocio en sí mismo. Usar el EBIT elimina las distracciones de cuánto está pagando la empresa en impuestos locales o qué tasa de interés negoció con su banco.
El Test Ácido: ROCE vs. WACC
El ROCE no existe en el vacío. Para saber si una empresa es verdaderamente rentable, los CFOs comparan el ROCE contra el WACC (Costo Promedio Ponderado de Capital).
- Si el ROCE es mayor que el WACC: La empresa está creando valor real. Rinde más de lo que le cuesta financiarse.
- Si el ROCE es menor que el WACC: La empresa destruye valor de los accionistas cada día que opera, sin importar qué tan grandes sean sus ventas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
Es muy sencillo: El ROA te dice qué tan rentables son las cosas que posees (Activos). El ROE te dice qué tan rentable es el dinero exclusivo de los dueños (Capital). El ROCE es el híbrido perfecto: te dice qué tan rentable es todo el dinero comprometido a largo plazo en la empresa, sin importar de quién provenga.
Es la métrica reina en industrias "Capital Intensivas", es decir, aquellas que requieren miles de millones en infraestructura pesada para operar. Ejemplos clásicos incluyen telecomunicaciones, petroleras, aerolíneas, empresas automotrices y bienes raíces.