Mejora tu hipoteca: La Subrogación
No estás atado a tu banco para siempre. Si contrataste una hipoteca variable (Euríbor) en un momento de tasas altas, o tienes una tasa fija poco competitiva, la ley española te permite llevarte tu deuda a otro banco mediante una Subrogación de Acreedor.
Cómo funciona la rentabilidad del cambio
Desde la implementación de la nueva Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario en 2019, cambiar de banco es mucho más barato. El nuevo banco asume la mayoría de los gastos (notaría, registro, gestoría e IAJD). Como cliente, los únicos gastos que generalmente asumes son la tasación de la vivienda y la comisión por subrogación (o compensación por riesgo de interés) que imponga tu banco original, las cuales están limitadas por ley.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
La subrogación hipotecaria es el trámite legal mediante el cual trasladas tu préstamo hipotecario actual a un nuevo banco que te ofrece mejores condiciones, como una tasa de interés (TIN) más baja, o el cambio de hipoteca variable a fija para ganar seguridad.
Los gastos principales que asume el cliente son la tasación de la vivienda (aproximadamente 300€ a 400€) y la comisión por subrogación de tu banco de origen. Por ley, esta comisión está limitada (entre el 0.15% y el 2%) y depende de cuándo firmaste tu hipoteca y si pasas de tipo variable a fijo.
Compensa matemáticamente cuando el ahorro total en intereses supera los gastos de la operación en los primeros años. Es altamente rentable realizar este cambio durante el primer tercio de la vida del préstamo, ya que en el sistema de amortización francés es cuando se paga la mayor carga de intereses.